LUCHA POR LO QUE QUIERES

Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor, cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.
Eres libre para elegir, tomar decisiones, aunque solo tu las entiendas, toma tus decisiones con coraje, desprendimiento y, a veces, con una cierta dosis de locura.
Sólo entenderemos la vida... y el universo, cuando no buscamos explicaciones. Entonces todo queda claro.
Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido, en donde las cosas más simples son las mas extraordinarias. Atrévete a cambiar, desafiate, no temas a los retos. Insiste una, y otra, y otra vez. Recuerda que sin fe, se puede perder una batalla que ya parecía ganada. No te des por vencido, Acuérdate de saber siempre lo que quieres. Y empieza de nuevo. El secreto esta en no tener miedo de equivocarnos y de saber que es necesario ser humilde para aprender. Ten paciencia para encontrar el momento exacto y congratúlate de tus logros, y si esto no fuera suficiente... analiza las causas.. e inténtalo con más fuerza.

"Es importante que uses tu discernimiento en cada mensaje que lees, sólo toma los que te hacen vibrar, los que no deséchalos, ten presente que el poder de la verdad está en tu interior, tú y solo tú sabrán cuál es".



El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Diez días en la plaza 15-M

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Vídeo: Rodrigo Terrasa

  • Valencia prolonga su calendario de protestas más allá de las elecciones
  • Los 'indignados' quieren extender el movimiento al resto de barrios de la ciudad
  • Cotino critica la 'invasión' y responden: 'Si quiere hablar, que venga y pida turno'

Primero era unos cuantos (pocos, pensaron algunos para la que estaba cayendo en Valencia), luego fueron muchos, luego cientos, después miles... Tantos como caben en una Plaza del Ayuntamientorebautizada a golpe de indignación como 'Plaça de Quinze de Maig' (Plaza del Quince de Mayo).

Valencia se sumó con retraso a la ola de rebelión juvenil (y no tan juvenil) que ha marcado la campaña electoral en toda España y Valencia resiste después del 22M, después de varias cadenas humanas a modo de protesta, después de asaltar pacíficamente el Banco de Valencia, de sentarse delante de la Bolsa, después de la jornada de "inflexión" del pasado domingo. Dicen los acampados en el centro de la ciudad que no se van, que se quedan en su Plaza, reconvertida desde hace días en la República Independiente del 15M, un territorio perfectamente organizado desde la improvisación, sorprendentemente bien montado en cada una de sus delegaciones yministerios. Pacíficos, apolíticos, obsesionados con cambiar la democracia ya mismo.

Durante una semana larga, la acampada de Valencia ha organizado asambleas abriendo su megáfono a cualquier opinión, se han firmadomanifiestos y decálogos recurriendo al lenguaje de los mudos en cada aprobación para no molestar a los vecinos. Prohibido hacer botellón, prohibido consumir drogas en la Plaza. Allí tienen su zona de prensa, donde cada día reparten los periódicos del día, su zona wi-fi, su guardería particular, cocina, sesiones de yoga, teatro, cursos, debates... Si se acaba el agua, si faltan colchonetas, bolígrafos o enchufes, basta un tweet y alguien se ofrece. Buscan enfermeros, abogados, gente que hable idiomas para explicar qué narices está pasando a los guiris. Caminas por la plaza y te ofrecen un vaso de agua, te regalan una manzana porque sí. Hay perroflautas, sí, hay rastas, sí, pero también hay chicos de polo Lacoste, y jubilados y parados y familias enteras...

"42 años cotizados y no me puedo jubilar. Los políticos con 9 años cotizados sí que pueden", reza un cartel que marcha colgado de la espalda de un señor mayor que se ha instalado con su propia silla porque las rodillas no le dan para apalancarse en el suelo. "Jubilación igual para todos".

El grito de protesta de los indignados de Valencia, como el del resto de ciudades españoles, se articula en torno a un decálogo de exigencias a los partidos políticos. Piden acabar con los privilegios de los cargos públicos, la incapacitación permanente de los condenados por corrupción, cambiar la Ley Electoral, promover "la democracia directa". Exigen "derecho al trabajo digno, estable y de calidad", un impuesto a nivel global a las grandes fortunas. El control ciudadano....

Tras las elecciones, se les ha atribuido parte del éxito de la coalición Compromís o el crecimiento de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas. Alguien debió pensar que sería suficiente para desalojar la Plaza, pero no ha sido así.

Este martes, la Acampada de Valencia aprobó extender la movilización por diversos barrios de la capital. Zaidia, el Cabanyal, Benimaclet, Russafa, Patraix, la Universidad... El sábado organizarán asambleas por toda la ciudad, quieren organizar una red vecinal, extender la protesta. Como las elecciones han pasado, los políticos ya se atreven a opinar.

El vicepresidente del Consell Juan Cotino defendió ayer negociar con los del 15M porque, dijo, "no puede ser que haya plazas públicas invadidas". La respuesta ha sido contundente: "Si Cotino quiere hablar con nosotros que venga a la asamblea y pida turno".

No están los acampados para políticos. Su campaña, al fin y al cabo, ha eclipsado por completo a la de los que mandan. Sus lemas no admiten comparación. "No hay pan para tanto chorizo", "No somos antisistema, el sistema está contra nosotros", "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir", "Nos sobra mucho mes a final de sueldo"... Y así, cientos de pancartas y camisetas, miles de posits.


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